Viajes

La isla de Koh Mook en Tailandia

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La playa del lado este de Kho Mook junto al resort de Sivalai


Una legión de medusas gigantes -nunca vi tantas juntas en mi vida- nos acompañó casi hasta las aguas cercanas a una de las hos playas grandes de Koh Mook. Allí paró el ferry y sólo nosotros dos fuimos recogidos por una barquita que nos acercó a la playa.

Nada más llegar encontramos la piscina y restaurante de Charlie's, uno de los dos resorts de lujo de la isla. Preguntamos el precio sin mucha esperanza y acabamos alojándonos - por 300 B la noche -en unas cabañas que estaban justo a la espalda del resort. Tenía cama doble, baño propio y una mesa con silla y espejo. ¡Qué más se puede pedir!. Pues que no hubiese pulgas. Pero es no lo supe hasta más tarde.

La isla es muy manejable, está cubierta de vegetación en su mayor parte y se puede recorrer los 3,5 kilómetros que hay de la costa oeste a la este en cosa de 40 o 45 minutos siguiendo una pequeña carretera asfaltada. Para quien sea más vago o cuando el Sol apriete mucho hay servicio de mototaxi a una tarifa fija de 50 B por persona.

El primer día nos quedamos en la playa del lado de Charlie y el segundo fuimos caminando hasta el lado Este y pasamos el día en la playa que está justo en el resort de lujo. El agua y la arena son muy bonitas pero no hay apenas vida marina para contemplar en estas partes de la costa. Hay una tercera cala a la que se puede llegar caminando, también en el lado Este pero a la altura de la de Charlie. Nos acercamos pero fue una decepción: el agua verdosa por los sedimentos de los árboles cercanos estaba manchada de aceite de los barcos de pesca que ocupaban toda la cala.

Hay otras actividades para hacer como la visita a la cueva Esmeralda, una gruta a la que se puede acceder nadando cuando la marea lo permite.

También hay posibilidades de muy buen snorkelling en zonas como la que nos paró el barco que nos trajo de Lanta, justo a la entrada de la Cueva de Morakot.

La gente de la isla no está tan acostumbrada al turismo como en otras del país y eso se nota en el trato que encontramos mientras la atravesábamos. Las casas están esparcidas por la carretera y se puede observar el día a día de la gente que te sonríe y saluda al pasar.

Fue una agradable despedida de Tailandia donde, mirando ahora hacia atrás, pasamos más tiempo del que me habría gustado. Koh Mook ofrece muy buen snorkelling, excursiones a cuevas, kayaking, un par de playas decentes y relajación absoluta.

5.001

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